El tiempo vuela y eso dicen que es buena señal, que es principalmente porque la vida transcurre de manera agradable.
Bueno, podría discutirse bastante esa teoría pero es verdad que el tiempo pasa muy rápido y a veces da un poco de vértigo pensar que la vida se escapa y tú ahí parado, sin cumplir tu fantasía sexual, sin viajar al sitio que sueñas o agazapado sin más a verlas venir sin hacer nada por hacerla mejor si en algo te disgusta.
Sirva esta filosófica a la vez que aleccionadora introducción para celebrar hoy que ya llevo dos años viviendo en barcelona. Mañana hace dos años que cogí un avión sólo con billete de ida y que se abría un mundo desconocido para mí, una ciudad no del todo conocida, nuevas funciones en el trabajo, nuevas formas de trabajar, una vida en pareja… el vuelo se hizo corto y pensé que debía haber venido en tren para tardar más. Eran demasiadas cosas para afrontarlas de golpe que no sabía a cual darle más importancia. De hecho tengo un confuso recuerdo de aquellos primeros días supongo que por el aluvión de cosas nuevas que vinieron de repente.
Para venir aquí solo había un motivo y este era comenzar una vida con montse. Una vida que presumía fácil porque nos llevamos muy bien, nos entendemos y somos bastante parecidos en muchas cosas de casa, cosa creo que muy importante para una convivencia sin demasiadas estridencias. Eso solo era presunción porque yo, habituado a vivir casi una década solo, defensor de la vida en el hogar solitario (aún pienso que todo el mundo debería vivir sólo una temporada de su vida) haciendo en casa lo que quisiera por la sencilla razón de que no había nadie que nada me pudiera decir, tenía mis dudas de si sería un buen “marido” o no. Al final, en el apartado convivencia todo ha salido perfecto que era lo más preocupante.
El trabajo también era importante. Se abría un nuevo régimen como trabajador. Buscarme la vida no iba a ser fácil después de 13 años en una empresa. Seguiría trabajando para esa empresa pero en otras ondiciones, ya no en su nómina. No era demasiado preocupante pero el tiempo ha cumplido mis predicciones y, aunque más tarde de lo previsto por mí cada vez van pagando menos lo que me permite dedicarme a otras cosas que tampoco van mal del todo. También salió bien y si ocurre algo a partir de ahora ya supongo que como el cambio queda tan lejos no podré decir aquello de “en qué hora”.
La vivienda no es menos importante. Aprender a vivir en una nueva casa, que a la vez está en una nueva ciudad y que a la vez vives de alquiler, cosa que tampoco conocía pues tenía su cosa. Encontramos una casa que nos gustó, con sus defectos pero nos gustó. La relación calidad-espacio-situación-precio no estaba nada mal y nos decidimos. Tampoco ha salido mal. Supongo que algún día cambiaremos pero siempre la recordaremos como “nuestra” primera casa y donde empezó nuestra vida en común.
Poner tierra de por medio no era fácil. Renuncias a la cercanía de tu familia, de tus amigos, de tus calles, de tus lugares, de tus bares, a hábitos que has mantenido muchos y muchos años y de repente el vértigo se apodera de ti cuando ves a alguien o haces algo y por dentro piensas que será la última vez que tales o cuales circunstancias se den. Tampoco ha salido mal. Nos vemos con la familia y amigos unas cuantas veces al año y el contacto no se ha perdido para nada. De vez en cuando echas de menos el no poder quedar con ellos así sin planear, ir a visitarles a su casa o que te vengan a visitar a ti pero la distancia en eso no perdona y no puede ser. De todas formas ha tenido la sensación que con mi familia esta distancia no ha unido más y con los amigos pues qué puedo decir… simplemente que somos amigos de verdad y que de mí ya no os librais por lejos que me vaya!!!
Definitivamente no me arrepiento de haber venido aquí a vivir. Montse tiene la culpa de que no me haya arrepentido ni un día y es que creo que viviríamos juntos en cualquier otro sitio. Las circunstancias hicieron que fuera en barcelona, que por otra parte no está nada mal. Por ahora cada noche, cuando nos vamos a la cama lo único que me reprocho es el por qué no nos habíamos encontrado antes… pero bueno, tampoco ha sido tan tarde.
Han pasado muchas cosas en estos dos años y sería un post larguísimo y probablemente aburrido (si no lo es ya a estas alturas) pero sobre todo los definiría con un “todo va bien”.
Y como me salta la lagrimilla con tanta melancolía voy a aprovechar para daros las gracias a todos los que han hecho que esta distancia no sea tanta, recibiéndonos allí y visitándonos aquí, a los que han hecho que aquí me sienta como en casa, a los que han confiado en mi trabajo, a las personas nuevas que han entrado en mi vida… y a todos en los que ocupo un ratillo en su cabeza de vez en cuando. Supongo que vosotros sabeis quien sois.

No vivimos mal aquí
Maribel — 29-04-2005 10:01:19
eva — 29-04-2005 10:16:30
kizz — 29-04-2005 10:55:50
pocacosa — 29-04-2005 10:57:07
Elizabeth — 29-04-2005 18:36:49