dos de octubre
Archivado en
General • Fecha: 03-10-2005 10:19:02
Ayer fue dos de octubre, una fecha que ha marcado mi vida, y de qué manera, por dos veces.
No creo en el destino, no creo en lo que dicen que las cosas pasan porque tienen que pasar pero esta fecha (maldita una vez, bendita otra) parece que me persigue.
Siempre tuve cierta manía al mes de octubre, siempre me parecía (a veces me lo sigue pareciendo) un mes insulso, en medio de nada. Después del septiembre en el que siempre empieza algo y antes del noviembre en el que comienza el invierno y también se comienza a pensar en el fin de año. Pero eso pensaba antes, ahora en octubre me ando siempre con mucho cuidado, para mal y para bien... y es que el dos de octubre de 1992 tuve un accidente de moto que, entre otras cosas, me ha dejado un tobillo que sirve poco más que para andar. Todos dicen que no me notan la cojera pero es evidente que la tengo y más con cierto tipo de calzado o en determinadas condiciones. El tobillo no se mueve ni mucho menos lo que debiera hacia arriba y abajo y lateralmente se mueve cero, nada.
Pero esto son solo secuelas, reconozco que el sufrimiento fueron los meses posteriores al accidente. Vas para tu casa y de repente te ves tirado en el asfalto, con el pie colgando y pensando que tu vida va a cambiar irremediameblemente. Todo eso lo piensas esperando a la ambulancia, desangrándote. Es increíble pero lo piensas. Esos pensamientos, al menos en mi caso, se pusieron por delante del dolor físico, por otra parte casi insoportable.
Luego llegan los momentos de shock, operación, hospital, amenazas de amputaciones o secuelas que en ese momento no están ni mucho menos claras... y dejas de pensar en tí y piensas en lo que vas a putear durante unos meses a los demás. Parece una gilipollez pero con un pie enyesado y sin poder apoyarlo en el suelo durante cuatro meses (luego dos meses más escayolado pero ya apoyando, seis meses con la puta escayola) necesitas a alguien que te ayude. Yo intenté que fuera lo mínimo pero hasta que te vas apañando irremediablemente necesitas ayuda. Yo la tuve, y mucha, por parte de mis padres, de mis hermanos, de mis amigos... pero siempre me quedaba ese poso de que les puteaba un poquito. Son muchos días metidos en casa, y más si tu casa está en un quinto sin ascensor. Son muchos días con el ánimo no muy bueno, maldiciendo tu suerte y llorando (aunque no sea con lágrimas) sin que nadie te vea. Esperando una recuperación que a veces te parece imposible porque el pesimimo se adueña de tí y porque quizás no quieres afrontar una nueva vida (que sin duda lo va a ser) por miedo o vete a saber por qué motivo.
Dicen que de todo se sale y aquella fue una prueba de fuego para mí. Muchas cosas me parecen triviales desde aquello, muchas situaciones. Cualquier situación que pueda resolver yo mismo no me preocupa desde entonces. Me preocupan las cosas que no dependen de mí: la salud, los accidentes... la muerte. Sí, la muerte. No la ví de cerca (no apareció nadie con guadaña) pero tuve consciencia de que todo se puede ir al garete en un segundo, por un coche que se cruza en tu camino. Quizás por eso a veces puedo parecer algo atrevido o tomar decisiones que otros les pueden parecer alocadas o no pensadas. Quizás es por ese dos de octubre.
Afortunadamente todo salió mucho mejor de lo que podía pensar allí tirado con el pie colgando en la calle embajadores. Hubo sus ratos malos, muy malos. Sus momento de dolor, de mucho dolor físico y también muchos esfuerzos por quedar lo mejor posible. No podía hacer otra cosa. Toda ayuda de los seres queridos es imprescindible pero en el fondo todo depende de cada uno de nosotros. Eso fue una de las muchas lecciones que el accidente me enseñó.

Más o menos así tuve el tobillo una temporada. Ahora ya no hay clavos... en el tobillo
Bien es verdad que hubiera querido no aprender nada de nada y no tener el accidente. Nunca digo que me vino bien para esto o para aquello. Es indudable que aprendí cosas, seguramente maduré mucho (a la fuerza ahorcan) pero el precio que pagué me sigue pareciendo muy alto. No hay vuelta atrás, en la vida no se puede rebobinar y no queda otro remedio que afrontar las cosas como vienen.
También aprendí la increible fuerza física que tenemos, la gran capacidad de soportar el dolor que tiene el cuerpo humano por muy blandicas que parezcamos. Aprendí que la familia estuvo a mi lado, casi todos los amigos también. Los que no estuvieron allí se quedaron. Sin malos rollos, se descubrieron las cartas y supimos que no todos llevábamos ases.
Diez años después de aquel maldito día, y también un dos de octubre, conocí a la mejor mujer que he conocido nunca. No existe otra igual. Parece hecha para mí. Tampoco la quise dejar escapar. Todos la conoceis y hablo a menudo de ella. Todo bueno.
Así que desde 1992 el dos de octubre me mantengo a la expectativa. Por lo que pueda pasar.
Escrito por
el tronco
(5)
Comentarios •
(0)
Referencias •
Permalink
Comentarios
-
Vaya. Me quedo con esta frase tuya: "Muchas cosas me parecen triviales desde aquello, muchas situaciones." Aunque no fuera yo el accidentado, otro accidente hace un poco más de 9 años también marcó mi vida para siempre, y esa es la frase que lo resume todo.
Un abrazo, y me alegro mucho que unos años más tarde la suerte te sonriera precisamente en una fecha igual :) kizz — 03-10-2005 11:10:49
-
Pues que fué el mismo dia lo de tu chica, no lo tenia claro.
¿Ves cómo de mes insulso nada?. Es que es el mes en el que yo nací y no puede serlo.
La vida tiene esos momentos, pero hay que enfocarlos como experiencias, como vias de aprendizaje, y sacar de cada experiencia la lección que nos hará tirar para delante, que nos hará crecer. No todo es malo, ni todo es bueno, pero de cada experiencia se extrae la parte conveniente.
Por otro lado, te fijas cómo corre el tiempo?. Desde aqui miras hacia atrás y hay que ver la de cosas que han pasado en este tiempo.
Diez años¡ Una década¡ A que no lo parece? Pues así nos hacemos mayores....
Besos eclipsados. Maribel — 03-10-2005 12:30:43
-
PUES YA LO VES LA VIDA NOS DA UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA. FELICITATIONES. sALUTEM
pepelu — 03-10-2005 13:27:36
-
Este ha sido un post que me ha dejado con los ojos pegados a la pantalla hasta que no lo he terminado. Es impresionante lo sucedido, y entiendo perfectamente que pienses que pagaste un precio muy alto por esa madurez, porque a veces (tampoco creo en el destino) vivimos cosas que pueden ser injustas, y un accidente lo es. Pero ahora estás aquí, y eso es lo que importa.
Me pasa algo parecido a mí, no con el 2 de octubre, sino con ese mes, porque hace un año,en octubre lógicamente (no recuerdo el día), recibí un palo muy importante del que he aprendido mucho y del que me alegro que sucedira, porque todo ha ido por suerte para mejor. El problema es que ahora ha llegado octubre y tengo miedo de que la historia se vuelva a repetir, llevo con este miedo desde principios de septiembre, y lo único que quiero es que llegue noviembre. aldebarán — 03-10-2005 22:27:17
-
recordare esa fecha en lo sucesivo,aunque todos tenempos nuestras fechas, fechas que cambiaron el rumbo de nuestras vidas, para bien o para mal,la mia es, será siempre el dia 1 de marzo, el nacimniento de mi hijo,es fundamentalmente lo que marca el sentido de mi vida, hay mas cosas, por supuesto, pero él es la palanca que mueve mi mundo.
antonio — 04-10-2005 12:45:45
Comentar